Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La capital hondureña enfrenta uno de los escenarios más delicados del año tras el anuncio del alcalde capitalino, Juan Diego Zelaya, quien confirmó que la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) analiza ampliar los racionamientos de agua debido a la alarmante disminución en los niveles de las represas que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela.
La prolongada temporada seca, sumada a las intensas temperaturas asociadas al fenómeno climático de El Niño, mantiene bajo presión a las autoridades municipales, que advierten un panorama complejo si las lluvias no llegan en las próximas semanas. La preocupación crece entre miles de familias capitalinas que ya enfrentan restricciones severas en el acceso al vital líquido.
De acuerdo con las cifras reveladas por el edil, la represa La Concepción apenas se mantiene entre un 46 y 47 por ciento de almacenamiento, mientras que Los Laureles ronda cerca del 37 por ciento, niveles considerados críticos para esta época del año. Expertos advierten que, de continuar la sequía, la ciudad podría enfrentar uno de los veranos más difíciles de la última década.
“Seguimos trabajando duro”, expresó Zelaya al detallar las acciones implementadas por la comuna capitalina para contener el impacto de la crisis hídrica. Entre las medidas destacan la instalación de tanques Rotoplas en centros educativos, distribución de agua mediante cisternas en sectores vulnerables, así como operativos constantes para reparar fugas en la red de distribución.
Sin embargo, las colonias periféricas continúan siendo las más golpeadas. En numerosos sectores donde el servicio no llega de forma regular, las familias deben comprar agua a camiones cisterna, pagando entre 50 y 60 lempiras por abastecimiento básico, situación que genera indignación, presión económica y creciente malestar social.
El alcalde recordó que la solución estructural apunta hacia la construcción de la represa San José, proyecto considerado estratégico para garantizar abastecimiento sostenible a futuro. No obstante, reconoció que dicha obra estaría lista hasta el primer trimestre de 2028.
“Va a existir un antes y un después en el tema del agua”, aseguró Zelaya, al tiempo que llamó a la población a adoptar medidas urgentes de ahorro en cada hogar capitalino. “Cada gota cuenta”, insistió el edil, consciente de que el fenómeno climático podría extender la crisis más allá de lo previsto.
Mientras tanto, miles de capitalinos observan con incertidumbre el descenso acelerado en las reservas de agua, en una crisis que amenaza con transformar la rutina diaria de toda la ciudad si las lluvias continúan ausentes. Redacción Ruth Corrales.
