Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La intensa ola de calor que golpea Honduras mantiene en alerta a miles de familias ante el aumento sostenido de las temperaturas extremas, mientras la calidad del aire comienza a deteriorarse peligrosamente en distintas regiones del país. La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) confirmó que las condiciones climáticas podrían agravarse durante la tercera semana de mayo, elevando el riesgo sanitario en zonas urbanas y rurales.
De acuerdo con los análisis del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), la combinación de fuerte radiación solar, escasa nubosidad y masas de aire seco está provocando registros térmicos históricos para esta época del año. Expertos advierten que el fenómeno no solo incrementa la sensación térmica, sino que también favorece la acumulación de contaminantes en el ambiente, generando una atmósfera pesada que afecta especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.
Las autoridades señalaron que el fenómeno conocido como “bochorno extremo” se ha intensificado en regiones estratégicas del país, dificultando la regulación natural de la temperatura corporal. Esta situación aumenta considerablemente las probabilidades de sufrir golpes de calor, agotamiento físico, deshidratación severa e incluso complicaciones cardiovasculares.
Entre las zonas más impactadas figuran los valles de Quimistán, Tencoa, Naco, Sula, Comayagua, Morocelí, Jamastrán, Olancho, Aguán, Agalta, Goascorán y Choluteca, donde las temperaturas continúan escalando de forma preocupante. Copeco también confirmó evidencia de ola térmica activa en sectores de Yoro, Ocotepeque y Choluteca, mientras Tegucigalpa podría experimentar un incremento aún más agresivo en los próximos días.
La contaminación atmosférica comienza además a convertirse en otro factor crítico. Especialistas advierten que la mezcla de calor extremo, humo ambiental, polvo en suspensión y escasa circulación de viento deteriora rápidamente la calidad del aire, provocando irritación ocular, dificultades respiratorias, dolores de cabeza y sensación permanente de fatiga.
Ante este escenario, Copeco recomendó evitar exposiciones prolongadas al sol entre las 10:00 de la mañana y las 3:00 de la tarde, incrementar el consumo de agua, utilizar ropa ligera y mantener vigilancia constante sobre menores de edad y adultos mayores. Asimismo, se pidió reducir actividades físicas intensas al aire libre y fortalecer medidas de prevención en centros educativos y laborales.
Honduras enfrenta una de las temporadas más severas de calor de los últimos años, fenómeno que también amenaza cultivos, reservas de agua y sistemas eléctricos debido al aumento acelerado en el consumo energético.
Honduras entra así en una etapa crítica donde la prevención, la hidratación constante y la vigilancia sanitaria podrían marcar la diferencia frente a una amenaza climática que avanza con intensidad pocas veces vista en mayo. Redacción Omar Z.
