Tegucigalpa, Honduras.- Aunque algunos indicadores de criminalidad han mostrado una reducción, la violencia contra niños, niñas y adolescentes continúa siendo una de las principales amenazas para la niñez hondureña, alertó Nelson Castañeda, director de Seguridad y Justicia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).

El representante de la organización advirtió que el abuso sexual, el reclutamiento por estructuras criminales, los homicidios y la impunidad mantienen en situación de riesgo a miles de menores en el país.

Uno de los principales focos de preocupación es la violencia sexual. De acuerdo con datos citados de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Medicina Forense practica diariamente cerca de cinco evaluaciones médico-legales por delitos sexuales contra menores, con las niñas como las principales víctimas.

Muchos casos nunca llegan a denunciarse

Castañeda también puso sobre la mesa la llamada “cifra oscura” de la violencia sexual infantil, relacionada con aquellos casos que nunca son reportados ante las autoridades.

Según las estimaciones expuestas por ASJ, dos de cada tres mujeres que sufrieron violencia sexual durante su niñez no llegaron a contar lo ocurrido. Entre las razones mencionadas figuran la falta de educación y orientación dentro de las familias, además de la desconfianza en la capacidad de respuesta de las instituciones.

A partir de los registros disponibles, el organismo estima que Honduras podría alcanzar unos 1,208 casos de abuso sexual infantil al año, una cifra que evidencia la magnitud del problema y la necesidad de fortalecer la prevención y atención.

Reconocen mejoras en el sistema de justicia

Pese al panorama, la ASJ reconoció avances en distintas instituciones. Castañeda destacó una mayor apertura hacia las organizaciones de sociedad civil, así como acciones de la Secretaría de Seguridad y la Fiscalía de Protección a la Niñez y Adolescencia.

También resaltó la habilitación y reconstrucción de Cámaras Gesell, herramientas que permiten tomar declaraciones a menores bajo condiciones que buscan reducir la revictimización.

A esto se suman esfuerzos del Poder Judicial para implementar circuitos especializados y atención integral para niños y adolescentes.

Sin embargo, Castañeda señaló que persiste un problema clave: la falta de coordinación entre las instituciones encargadas de proteger a la niñez y combatir los delitos.

Por ello, pidió al Ejecutivo establecer directrices claras para que las entidades responsables trabajen de forma conjunta y prioricen la protección de los menores.

Reclutamiento criminal también preocupa

Otro de los riesgos señalados es el reclutamiento de niños y adolescentes por maras y pandillas, además del bullying en los centros educativos.

Según Castañeda, las estructuras criminales representan una amenaza doble: intentan incorporar a menores a sus actividades ilícitas y también están relacionadas con hechos violentos que afectan a este sector de la población.

Entre enero y junio de 2026, la ASJ contabilizó 74 muertes violentas de menores de 18 años, con una mayor incidencia entre adolescentes de 16 y 17 años.

Ante esta realidad, la organización considera urgente reforzar las acciones de prevención, protección, investigación y persecución penal, junto con una mejor coordinación institucional para evitar que la violencia continúe cobrando víctimas entre la niñez hondureña.  Redacción Ruth Corrales 

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