Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La seguridad vial enfrenta una nueva sacudida tras intensos operativos ejecutados por la Dirección Nacional de Vialidad de Transporte (DNVT) durante el fin de semana, donde alrededor de 700 licencias fueron decomisadas a conductores sorprendidos en estado de ebriedad, una conducta que continúa cobrando vidas en las carreteras del país.
Las acciones, desplegadas en distintos puntos estratégicos, revelan una preocupante realidad: el consumo de alcohol al volante persiste como una de las principales amenazas en la movilidad urbana. A pesar del aumento en patrullajes, retenes e inspecciones, la imprudencia sigue imponiéndose sobre la responsabilidad, elevando el riesgo para miles de ciudadanos.
El saldo resulta alarmante. Autoridades confirmaron que al menos seis personas fallecieron en aproximadamente 40 accidentes de tránsito registrados en el mismo período, consolidando estos hechos como una de las principales causas de muerte violenta en Honduras. La cifra no solo refleja tragedias individuales, sino un patrón estructural que exige respuestas urgentes.
Datos del Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol) evidencian la magnitud del problema: entre el 1 de enero al 5 de abril se reportan 492 muertes por accidentes viales, de las cuales 407 corresponden a hombres mientras 84 a mujeres, un indicador que mantiene en máxima alerta a las instituciones de control.
Especialistas en seguridad vial advierten que la solución no se limita a sanciones. Proponen reforzar campañas de conciencia social, endurecer controles tecnológicos como alcoholímetros inteligentes, implementar programas de educación vial desde edades tempranas, además de fortalecer la vigilancia en zonas de alto riesgo durante fines de semana. Redacción Martha C.C.
